El cáncer de intestino es una enfermedad maligna que se desarrolla principalmente en el lado izquierdo del intestino grueso, conocido como colon y recto. Generalmente se origina a partir de pólipos, lesiones benignas similares a verrugas que se forman en las paredes del intestino. Esta característica dificulta considerablemente su identificación.
La oncóloga Marcela Crosara, del Hospital DF Star, señala que el cáncer de colon se ha vuelto cada vez más común en Brasil. Es la segunda neoplasia más común tanto en hombres como en mujeres, y sus principales factores de riesgo son el consumo excesivo de carne roja, el alcoholismo y el tabaquismo. Desafortunadamente, estos hábitos están muy presentes en la vida de los brasileños.
Sin el tratamiento adecuado, el cáncer de intestino puede obstruir completamente el órgano y, en cuestión de meses, provocar la muerte del paciente. Por ello, la Dra. Marcela siempre enfatiza la importancia de las colonoscopias, que pueden prevenir y detectar el tumor de forma temprana, aumentando significativamente las probabilidades de curación.
Dados los riesgos que conlleva, es fundamental conocer los signos más comunes y poco comunes de esta enfermedad, como son: cambios en los hábitos intestinales, como diarrea reciente o estreñimiento; presencia de sangre en las heces; calambres abdominales persistentes; dolor durante las deposiciones y sensación de evacuación incompleta; pérdida de apetito; anemia; pérdida de peso inexplicable; fatiga; cambios en la apariencia de las heces, como heces más líquidas; vómitos, si el cáncer está bloqueando el intestino; presencia de burbujas en la orina, si el cáncer se ha diseminado a la vejiga (aunque este es un signo poco común); y nódulos en la piel, si el cáncer ha llegado al torrente sanguíneo (considerado un signo poco común por el especialista).
El tratamiento del cáncer de intestino dependerá del estadio en el que se diagnostique la enfermedad, lo cual determinará la agresividad del tumor y las opciones terapéuticas. En las primeras etapas, el paciente suele someterse a cirugía para extirpar la parte afectada del intestino, y también puede requerir radioterapia y quimioterapia, según el caso.
La evolución en el tratamiento ofrece a los pacientes mayores posibilidades de curación, pero debemos romper el tabú que rodea a la colonoscopia. Aunque es un examen invasivo, puede ser el primer paso para salvar la vida de una persona con cáncer. Quienes aún no se la han hecho, por favor, háganlo —suplica la Dra. Marcela.
Es fundamental concienciar a la población sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz del cáncer de colon. Adoptar hábitos saludables, como una dieta equilibrada, reducir el consumo de carne roja, hacer ejercicio regularmente y dejar de fumar, son excelentes aliados para ayudar a prevenir esta enfermedad.